Nos comparten a la página el testimonio de un seguidor foráneo que vivió una auténtica pesadilla burocrática, específicamente en el área de archivo clínico del ISSSTE de Monterrey. Un trámite que debería ser ágil se convierte en un desgaste absoluto para quienes viajan desde fuera por cuestiones de salud.
De acuerdo con el reporte, el viacrucis comenzó con la exigencia de la hoja de referencia, un documento obligatorio sin el cual el personal se niega rotundamente a abrir un expediente. Al no contar con ella, al afectado lo mandaron a la ventanilla de Traslados Foráneos, donde el personal le aseguró que con la orden de internamiento y orden de traslado (Documentos que te dan en el ISSTE foraneo) era más que suficiente para generar el expediente.
Sin embargo, al regresar a archivo clínico con esta respuesta, las trabas continuaron:
Falta de unificación: El personal de archivo opuso resistencia y, aunque finalmente aceptó realizar el expediente, exigió de mala gana el nombre exacto de la persona o encargado que atendió en Traslados Foráneos.
El "juego" de las culpas: Esta petición la hicieron con el único fin de "respaldarse" y deslindarse de responsabilidades, dejando en evidencia que cada ventanilla maneja criterios completamente diferentes y contradictorios que solo confunden al derechohabiente.
Una vez que el seguidor logró superar la barrera de archivo y el expediente quedó elaborado, procedió a entregarlo en el área de admisión hospitalaria. Los documentos fueron recibidos, pero la respuesta final fue otro golpe a la paciencia: le notificaron que sería a partir de las 16:00 horas cuando comenzarían a mencionar a los pacientes para su ingreso, y hasta las 19:30 rematando con la desalentadora frase: "y a ver si hay camas disponibles", ya que si no hay camas los doctores hablarían con el paciente.
Una preocupante cadena de trámites, ventanillas, criterios cruzados e incertidumbre que termina afectando el tiempo y la salud de las personas más vulnerables.